Un mes de delitos ambientales de la Federación Rusa en Ucrania

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La invasión rusa a gran escala a Ucrania continúa por más de un mes. Durante este período, según los datos de la ONU, 3,5 millones de ucranianos abandonaron el país, otros 11-12 millones se han trasladado dentro de Ucrania. Pero el agresor destruye no sólo vidas humanas, sino también el medio ambiente. Los ucranianos sentirán las consecuencias de estas acciones criminales durante muchos años.

110 crímenes contra el medio ambiente, incluido un depósito de petróleo que el ejército ruso hizo explotar el 27 de marzo en Lutsk, fueron registrados por empleados de la ONG Ecodiya de fuentes abiertas durante el primer mes de la guerra a gran escala. Esto conlleva nuevos riesgos ambientales que amenazan con aumentar el número de víctimas humanas en el futuro. Los crímenes contra el medio ambiente también forman parte de los crímenes de guerra. Según la Convención de Ginebra, “están prohibidos los métodos o medios de guerra que puedan causar daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente”.

Desde los primeros días, se han registrado tiroteos y bombardeos a instalaciones industriales y energéticas, se han incendiado bosques, se han volado depósitos de petróleo y se han contaminado los mares Negro y Azov (principalmente debido a barcos que fueron hundidos). Así, el 24 de febrero, un proyectil enemigo explotó en la Central Térmica de Trypillya, que se encuentra a 45 Km al sur de Kyiv y es el mayor proveedor de electricidad en las regiones de Kyiv, Cherkasy y Zhytómyr.

A principios de marzo, el Ministerio del Medio Ambiente de Ucrania inició la recopilación de información sobre delitos contra el medio ambiente, y diversas organizaciones públicas se sumaron a la iniciativa. El daño real y el impacto se calcularán después de la victoria, pero solo por la contaminación de los recursos de la tierra se anunciaron los primeros 77 millones de dólares de pérdidas, según la Inspección Ecológica del Estado.

Cualquier guerra plantea enormes amenazas ambientales para la población, pero las hostilidades en Ucrania pueden tener consecuencias especialmente catastróficas para el medio ambiente. El este de Ucrania es un centro industrial. Esta región es la más industrializada. En circunstancias normales, los riesgos podrían localizarse rápidamente, pero no así si se está bombardeando constantemente. Muy a menudo, el ejército ruso no permite que los especialistas localicen incendios y otras destrucciones. Por ejemplo, el 22 de marzo se registró un incendio provocado en la Zona de Exclusión de Chornóbil, pero el personal del Servicio Estatal de Ucrania para Emergencias no pudo llegar debido a los constantes tiroteos.

A partir del 24 de marzo, el fuego fue localizado. Según el Ministerio de Medio Ambiente, en las últimas dos semanas se han registrado más de 30 incendios en un área de más de 10.111 hectáreas en la zona de Chornóbil.

Las centrales nucleares, los puertos marítimos, los depósitos de desechos peligrosos (fertilizantes minerales, espuma de poliuretano, pinturas y barnices, etc.), las empresas industriales, incluidas las plantas químicas y metalúrgicas, se encuentran actualmente en la zona de hostilidades activas. Se registran incendios en depósitos de petróleo, estaciones de servicio, vertederos, daños en las instalaciones de suministro de agua y calor (estaciones de bombeo de aguas residuales, estaciones de filtrado, acueductos, etc.).

El mundo entero quedó conmocionado por la noticia de la toma de las centrales nucleares de Chornóbil y Zaporiyia. El 14 de marzo, los invasores explotaron una parte de sus municiones en la tomada Central Nuclear de Zaporiyia. En la Central Nuclear de Chornóbil, dañaron una línea de alto voltaje que suministraba la electricidad para enfriar el combustible nuclear gastado en las instalaciones de almacenamiento locales. Debido a la falta de electricidad, la temperatura en las piscinas de retención iría aumentando, lo que podría conducir a la liberación de sustancias radiactivas al medio ambiente. La radiación podría ser transportada por el viento a otras regiones de Ucrania, Bielorrusia, Rusia y Europa. Los ingenieros eléctricos ucranianos repararon la línea de alto voltaje, pero las Centrales de Chornóbil y Zaporiyia todavía están bajo control ruso.

Además de la amenaza nuclear, los bombardeos y la invasión aumentan el riesgo de emisiones de desechos tóxicos de las empresas industriales de Ucrania. Hoy, el Registro Estatal de Instalaciones Potencialmente Peligrosas contiene información detallada sobre más de 23.000 instalaciones, incluidos 2.987 almacenes de pesticidas altamente tóxicos. El mayor número de estos se encuentra en las regiones de Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporiyia, Járkiv y Lviv. Algunas de estas empresas se encuentran en la zona de guerra. Así, en la empresa química Sumykhimprom en las afueras de Sumy el 21 de marzo, el amoníaco se filtró por causa del bombardeo enemigo y el pueblo de Novosélytsia quedó afectado.

La mayoría de los delitos ambientales se registraron en las regiones de Kyiv, Járkiv y Mykoláiv. En estas regiones, el enemigo ha estado destruyendo instalaciones industriales y energéticas. En particular, la explosión de un gasoducto en Járkiv el 27 de febrero provocó una poderosa explosión y una onda expansiva que dañó edificios en áreas residenciales de la ciudad. De acuerdo con las normas de seguridad civil, un accidente de esta magnitud es una catástrofe provocada por el hombre, por lo tanto, la población debería abandonar de inmediato los lugares cercanos al accidente.

Desde 2014, algunos distritos de las regiones de Donetsk y Luhansk han estado al borde de una catástrofe ecológica debido a la invasión por parte de las fuerzas prorrusas y las hostilidades activas. Debido a la falta de acceso a todo su territorio, se desconoce la información definitiva sobre los daños ambientales provocados a lo largo de los años. Las instalaciones de suministro de agua se vieron afectadas, dejando a cientos de miles de civiles sin acceso al agua. La infraestructura energética resultó dañada, lo que generó fallas en el sistema de bombeo y el riesgo de inundación de las minas donde se almacenan los desechos tóxicos y nucleares. En el último mes también se reportaron ataques armados a la infraestructura energética, que provocaron la inundación de la mina Zolote; el bombardeo con lanzacohetes múltiples BM21 a la planta de coque de Avdíyivka y el bombardeo de una refinería de petróleo en la región de Luhansk.

Los combates en sí son igual de peligrosos: combustible derramado, equipos destruidos, armas gastadas y misiles explotados, absolutamente todo contamina el suelo y las aguas subterráneas con productos químicos y metales pesados. Incluso después de la guerra, algunas consecuencias ambientales se sentirán por años. Según el Pentágono, al final de la cuarta semana de la guerra, Rusia disparó más de 1.200 misiles contra Ucrania. Y según el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, en un mes se destruyeron aproximadamente 4.000 unidades de diferentes equipos que pertenecían a los invasores. Lo que conllevará a la acumulación de desechos cancerígenos.

Las tropas rusas no solo están causando desastres ambientales provocados por el hombre, sino que también están destruyendo áreas naturales que proporcionan hábitat para especies raras. Según el Grupo de Conservación Ambiental de Ucrania, el 44% de las áreas más valiosas del fondo de reserva natural se encuentran en la zona de guerra, bajo el control temporal de los invasores rusos o son inaccesibles para Ucrania.

La información recopilada es solo el primer paso para evaluar los crímenes de Rusia contra el medio ambiente. En medio de las hostilidades, es difícil ver la escala real y el nivel de contaminación ambiental. Se realizará una evaluación real al término de las hostilidades activas, pero los ucranianos sentirán las consecuencias durante años. Por eso es importante ahora registrar los delitos contra el medio ambiente para poder juzgar a Rusia también por ellos.

Puedes ayudar a la ONG Ecodiya a recopilar información. Si Usted o sus conocidos ven el daño al medio ambiente causado por el ejército ruso, escriba a [email protected]. Si es posible, agregue una foto o un video que comprueben el hecho, ¡pero tenga cuidado de no intentar tomar fotos si puede poner en peligro su vida y su salud! Los investigadores tendrán en cuenta toda la información relevante en estadísticas adicionales, y la transmitirán al Ministerio de Medio Ambiente para que la utilice como prueba en los procedimientos judiciales. Los invasores deben pagar por todas las atrocidades que han cometido y compensar por todo el daño causado a Ucrania.

El material ha sido preparado por

Autor del proyecto:

Bogdán Logvynenko

Autora:

Yevhenia Zasyadko, Jefa del Departamento de Clima de la ONG "Ecodia"

Jefa de redacción:

Natalia Ponedílok

Administradora de contenido:

Kateryna Yuzéfyk

Traducción:

Nadia Vasylchenko